Книга пророка Исаии, глава

Me dijo Jehová: Toma una tabla grande, y escribe en ella con caracteres legibles tocante a Maher-salal-hasbaz “el despojo se apresura, la presa se precipita”.

Y junté conmigo por testigos fieles al sacerdote Urías y a Zacarías hijo de Jeberequías.

Y me llegué a la profetisa, la cual concibió, y dio a luz un hijo. Y me dijo Jehová: Ponle por nombre Maher-salal-hasbaz.

Porque antes que el niño sepa decir: Padre mío, y Madre mía, será quitada la riqueza de Damasco y los despojos de Samaria delante del rey de Asiria.

Otra vez volvió Jehová a hablarme, diciendo: Por cuanto desechó este pueblo las aguas de Siloé, que corren mansamente, y se regocijó con Rezín y con el hijo de Remalías; he aquí, por tanto, que el Señor hace subir sobre ellos aguas de ríos, impetuosas y muchas, esto es, al rey de Asiria con todo su poder; el cual subirá sobre todos sus ríos, y pasará sobre todas sus riberas; y pasando hasta Judá, inundará y pasará adelante, y llegará hasta la garganta; y extendiendo sus alas, llenará la anchura de tu tierra, oh Emanuel.

Reuníos, pueblos, y seréis quebrantados; oíd, todos los que sois de lejanas tierras; ceñíos, y seréis quebrantados; disponeos, y seréis quebrantados.

Tomad consejo, y será anulado; proferid palabra, y no será firme, porque Dios está con nosotros.

Porque Jehová me dijo de esta manera con mano fuerte, y me enseñó que no caminase por el camino de este pueblo, diciendo: No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo.

A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.

Entonces él será por santuario; pero a las dos casas de Israel, por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalén.

Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán, y serán quebrantados; y se enredarán y serán apresados.

Ata el testimonio, sella la ley entre mis discípulos.

Esperaré, pues, a Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y en él confiaré.

He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová somos por señales y presagios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos, que mora en el monte de Sion.

Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: їNo consultará el pueblo a su Dios? їConsultará a los muertos por los vivos?

¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.

Y pasarán por la tierra fatigados y hambrientos, y acontecerá que teniendo hambre, se enojarán y maldecirán a su rey y a su Dios, levantando el rostro en alto.

Y mirarán a la tierra, y he aquí tribulación y tinieblas, oscuridad y angustia; y serán sumidos en las tinieblas.