Книга Иова, глава

Mi aliento se agota, se acortan mis días, Y me está preparado el sepulcro.

No hay conmigo sino escarnecedores, En cuya amargura se detienen mis ojos.

Dame fianza, oh Dios; sea mi protección cerca de ti. Porque їquién querría responder por mí?

Porque a éstos has escondido de su corazón la inteligencia; Por tanto, no los exaltarás.

Al que denuncia a sus amigos como presa, Los ojos de sus hijos desfallecerán.

Él me ha puesto por refrán de pueblos, Y delante de ellos he sido como tamboril.

Mis ojos se oscurecieron por el dolor, Y mis pensamientos todos son como sombra.

Los rectos se maravillarán de esto, Y el inocente se levantará contra el impío.

No obstante, proseguirá el justo su camino, Y el limpio de manos aumentará la fuerza.

Pero volved todos vosotros, y venid ahora, Y no hallaré entre vosotros sabio.

Pasaron mis días, fueron arrancados mis pensamientos, Los designios de mi corazón.

Pusieron la noche por día, Y la luz se acorta delante de las tinieblas.

Si yo espero, el Seol es mi casa; Haré mi cama en las tinieblas.

A la corrupción he dicho: Mi padre eres tú; A los gusanos: Mi madre y mi hermana.

їDónde, pues, estará ahora mi esperanza? Y mi esperanza, їquién la verá?

A la profundidad del Seol descenderán, Y juntamente descansarán en el polvo.